13/2/11

Victoriana descarada

"Me pregunto quién sería el primero en descubrir la eficacia de la poesía para acabar con el amor."

Por pensar I


Si las cosas que suceden sucedieran por algo me volvería cuerda. Si las cosas sucedieran por ninguna razón me volvería loca. Que las cosas sucedan sucediendo es lo más sensato.

Un corto inolvidable

Señores, señoras, señoritas y soñariting@s... Os dejo un cortometraje de Disney, sí, Disney, leísteis bien. Os sorprenderá como yo me sorprendí al verlo. Dulces sueños, y, si son inquietantes, inverosímiles, irreales, locos, desconcertantes... de ésos que te duran la mañana hasta que, ¡plas!, se esfuman dejándoos confundid@s... ¡MEJOR!

12/2/11

Arte inquietante


























Hoy he descubierto a un nuevo (para mí) artista japonés, su nombre es Nobuyoshi Araki, y es conocido por retratar la industria del sexo en Japón. Qué gran tema, sí señor. Y es que ahí donde los vemos, con sus formalidades, sus rituales y sus aparentes rigor mortis dibujado en la cara de manera casi perpetua... los japoneses son unos fetichistas de armas tomar y el sexo uno de los grandes productos de consumo (como dato curioso diré que incluso hay máquinas expendedoras de bragas "perfumadas", por así decirlo). Y, al igual que me pasara con otro artista ya nombrado, es un arte de estos que pueden o no gustar, incluso repeler... pero lo que sí que no hace es dejar indiferente. ¿Qué mejor publicidad que el dar que hablar?


Nacido en 1940, en 1971 se casa con Yoko y sin cortarse ni un pelo publica tras su luna de miel fotografías de su mujer desnuda. Cuando, en 1990 Yoko muere de cáncer ce ovario publicará en Winter Journey las últimas fotografías de su amada. Su tema más repetido: el bondage, es decir, el erotismo de envolver el cuerpo de la mujer con cuerdas. Desde una perspectiva esperpéntica-sensual-única-sexual-visceral-elegante, este autor japonés no ha dejado de tener casi un foto diario de una obsesión, de su forma de ver el mundo y de reflejarlo con una trayectoria prolífica de fotografías de mujeres desnudas, sin pudor, que posan no sólo ante Nobuyashi sino para todos nosotros, voyeurs que en su espanto o deleite callado aguantan la mirada de ella y de la cámara que no sólo atrapa a esa mujer llena de sensualidad sino la del espectador que reacciona positiva o negativamente ante el retrato, que echa un paso para atrás por temor quizá a aceptar su propio fetichismo o para apreciar, en su inconsciencia, la "bella composición" de un arte que se adivina enfermizo en su aparente armonía y calma construcción.



Y, a veces, las imágenes sirven más que las palabras:


























Echar a volar con los pies en el suelo


Déjate de insensateces. Anda, no va contigo eso. Déjate de pensar en pequeñas idioteces que aplastas al segundo de decirlas. No tiene sentido que me digas lo que vas a hacer si no lo haces. Si quieres, tírate por esa maldita ventana a ver si te salen alas y unos cuernos que adornen esa linda cabeza hueca. Te piensas que lo sabes todo y no sabes nada. Si ahora mismo te diera una cuerda la usarías para escalar las paredes y remontar tus pesadillas diurnas que se amontonan tras las sábanas usadas y los cepillos mojados en el baño. Sí, me miras y callas. Déjate de idioteces y vente conmigo a dar un paseo bien largo por el mundo, sin pensar que dormiremos a la intemperie y que una viejita de Italia nos dará dos platos repletos de pasta, sin pensar que en la Indochina montaremos en bicicletas gastadas con ruedas pinchadas, sin pensar que en Sudamérica la banana será la compañía de dos manos agarradas. Toallas mojadas. Risas secas. Lágrimas irisadas. Y un beso húmedo de dos labios separados por la sombra de un mañana que no llega sino para convertirse en otro. Dame un abrazo, tonta, y olvida tus ideas de volar para estrellarte, camina, anda, corre, con los pies en el suelo dando aleteos de vez en cuando, saltando alto, alto, pero volviendo a tierra y a mi vera.
Pequeña insensata. Dame un abrazo, anda, deja las idoteces, no van contigo. Yo sí voy contigo adonde haga falta, hada malhumorada.
-------- Y te caíste dos pisos más abajo... resultado: una novia entartada --------

¡Gran noticia!

Sí, sí...¡¡¡al fin me van las eñes, los acentos queridos, y todas esas pequeñeces gramaticales que pueden convertirse en grandes omisiones o errores garrafales!!!

Hoy vuelvo a amar a mi portátil...

Callada

Y si supieras la de tonterias que pienso para no imaginarte, para no imaginarte mirandome, para no imaginarte sonriendo, para no imaginarte imaginandome desnuda en tus brazos, para no imaginarte mientras dibujo una y otra vez tu mirada en un cristal nublado. Cuantas cosas que pasan sin ocurrir nada, solo en lo alto de dos ventanas al vacio externo. Cuantos gritos que arrasan taponados de verguenza extra;a, verguenza pesada en la liviandad de los callados. Y cuantas protestas contra una misma sofocadas por la mano que intentara asomar por el barranco, a ver si podia alcanzar la pluma escapada. Y si tu supieras... Y si yo dijera...
Pero no sabes, y no digo, y pasa el cronometro en la carrera hacia el gran salto a la nada. Y asi, sigo mirando tu foto, siguiendo apenas tu reflejo, escapando de las inconclusas ilusiones de una perdida insana que quiso, por una vez, llegar a decirte, a hablarte, a alcanzarte, a absorberte, a ...