5/12/10

Señorita V


Y si ni siquiera puedes bajarte las medias, ¿cómo esperas subir las escaleras? Y si ni siquiera crees en los cuentos de hadas, ¿cómo quieres conseguir happy ends en la pantalla? Chiquilla, enjuágate la cara y sécate las lágrimas, dijo tu madre cuando te vió tumbada. Chiquilla, una mujer de cuarenta que perdió batallas, sin piso, sin sueños, con bragas que enjuagar de sus noches con extraños en un lugar cualquiera, con un hombre cualquiera, compartiendo un momento de ganas.

Y se hunde el rostro en la almohada, buscando encuentros marginados y aromas fuertes que no llegan, se ahoga, se aprieta los ojos, esconde las ansias y aprieta los puños con rabia. Las uñas se las ha teñido de rojo, y el pelo se lo ha tintado de rubio, los tacones, gastados, esperan arrinconados con los tapetes desgastados de patearse calles a oscuras. Y la casa sin barrer. Los platos se acumulan hechos roña. Y el espejo, nublado, mira severo a su dueña.


-----------------Las ondas rumorean----------------


0 opiniones confesadas:

Por cada palabra nace un pensamiento

No se censurará sino que se moderará. Como siempre, da voz a tus opiniones. Recuerda, no al nofollow y... ¡Gracias por comentar, espero leerte de nuevo!