5/12/10

Señorita V


Y si ni siquiera puedes bajarte las medias, ¿cómo esperas subir las escaleras? Y si ni siquiera crees en los cuentos de hadas, ¿cómo quieres conseguir happy ends en la pantalla? Chiquilla, enjuágate la cara y sécate las lágrimas, dijo tu madre cuando te vió tumbada. Chiquilla, una mujer de cuarenta que perdió batallas, sin piso, sin sueños, con bragas que enjuagar de sus noches con extraños en un lugar cualquiera, con un hombre cualquiera, compartiendo un momento de ganas.

Y se hunde el rostro en la almohada, buscando encuentros marginados y aromas fuertes que no llegan, se ahoga, se aprieta los ojos, esconde las ansias y aprieta los puños con rabia. Las uñas se las ha teñido de rojo, y el pelo se lo ha tintado de rubio, los tacones, gastados, esperan arrinconados con los tapetes desgastados de patearse calles a oscuras. Y la casa sin barrer. Los platos se acumulan hechos roña. Y el espejo, nublado, mira severo a su dueña.


-----------------Las ondas rumorean----------------


Kick but never kiss

Un poco harta de todo ha decidido escapar por la tangencial y, de paso, dejar de lado las rayas. Ha decidido que es tarde y prefiere escalar las verticales de los ojalás aplastando las paralelas que la separan de su otro yo egoísta. Tiene ese aire de resignada planitud que da aplastar la mirada contra los cristales de las ilusiones, tiene ese aura redonda de suspirar hinchando los carrillos, casi aullando las lamentaciones de una vida que se le escapa aunque quiera recogerla con palas y ponerle diques al tiempo, curva inexacta de los humores, punto final de los quizás futuros inexactos y tramposos.

Ha decidido no decidir indecisa, no decir cediendo ni incidir en desdecirse.

Pilar Salar, arte naif



---------------Emptiness, empatía, empero yo------------



4/12/10

Herida, desnuda, esclava



Cuando un día se convierte en noche
nada te detiene
de colgar tus corbatas
torcidas
de una percha desmayada.
Nada. Ni la puerta ni la ventana.

Y si al salir a la calle el viento
te da una bofetada
y tu mano se levanta
herida, desnuda, esclava,
nada te detiene de alzarla.
Nada. Ni siquiera la barrera
de las miradas.

Caminando te espera una farola
vigilante silenciosa sin palabras.
Y en el suelo se pesan
tus pasitos medidos en giraldas.

Tus ojos recorren caminos oscuros
con señales borrosas de parada
pero adelantas los stops
y cruzas descarada.
Nada. Nada te para. Nada. Ni los accidentes
ni los cláxones hirientes.

Punto y coma; y se acaba.


Julio Romero de Torres


----------Y se desordenan los pensamientos, chocando, sonando... campanadas---------





24/11/10

Moto

Nunca es suficiente, se dice, nunca, y si no que se lo digan al Pillo, menudo él. Tchhh el otro día casi lo trincan, en la tienda de la cuñá de la Mala, y mira que si lo pillan... nadie hubiera daó su pellejo por él, ni el pellejo ni, mucho menos, una perra. Nadie, que la cosa está muy mala como para ir de santo. Bah, se dice, el Pillo ya es mayor, ya sabe que una zurra es lo de menos, que lo pueden llevar donde los comisarios y vería si se atreve a asomar el pescuezo otra vez, vería si echa el ojo a los embutidos o a los dulces. Tchhh que la cosa va muy mal y el horno no está para bollos, pensando en bollos, ¡qué hambre, carajo!, ¿cuándo comió por última vez? Cuenta sus dedos grasientos de tanto pasarse la mano por la cabellera sucia y de tanto rebuscar en las basuras un trozo de pan enmohecido, una lata con migajas de sardina, una lechuga mustia, comida de sabores y olores raros, pero comida, ¡rediós!, comida... Lo que daría por un bollo, mierda, por qué pensaría en el Pillo y en la cuñá de la Mala, da una patada fuerte a una lata sin pensar. Luego, con el pie dolorido y la cara llena de granos y mala hostia, echa a correr detrás de la lata, quizá, piensa, haya restos de inmundicia que le ayuden a sobrevivir un día más, restos de deshechos que le sirvan a él, rata olvidada.



-----Y nunca la lucha rugió más fuerte ni la esperanza más baja-----


23/11/10

Señorita K

Se siente inútil, con ganas de gritar sin poder arrancarse las cuerdas vocales, quiere estamparse contra la cristaleda para ver si puede cruzarla sin hacerse añicos en el intento, ve el desierto al otro lado, quiere meterse arena en la boca a ver si así se le quita la sed, busca en los rincones llaves suicidas que se desmanejen y se enrollen para escupir verdades nunca dichas.

Camina tropezando con su sombra, pero tira de ella aunque sienta que va descosiendo su alma, aunque nota que va desubicando el poco orden que quedaba en el alboroto de su azotea, aunque va chorreando las mentiras tan cuidadosamente protegidas. Arrastra los pies con fuerza y rabia, siente que el suelo va lijando las asperezas de sus talones, despellejándola de los pasos anteriores. Se desnuda ante el espejo, se mira sin ganas, se toca casi obligada, ve sin ver su rostro y desdibuja los contornos de una imagen que niega.


Las escaleras. Su mirada va ahora a las escaleras. Siente que quiere subirlas. No puede. Clava sus uñas a la redondez metálica, huye uniéndose a la frialdad arquetípica, se funde, se funde, se funde, siente algo de calor por dentro, se deja abrasar, recuerda un cristal, se pierde en la caída esférica, y decide al fin tumbarse en la maqueta de la vida, con un halo de amapolas que brota de su cabellera.


Al fin, sonríe con los ojos fijos en un cielo pintarrajeado, borroso, como sus labios y como esas pulseras creadas con tijeras y navajas, como su nuevo tocado. Sonríe. Sonríe. Sólo se oye su sonrisa.



---- Toc... toc... toc... ¡pum!...¡ahh!....shhhh... .... ... ---

15/10/10

De la debilidad como fortaleza

En momentos débiles sentimos que todo pierde sentido, una especia de confusión fortuita que se instala sigilosa en el día a día, una maraña vegetal que trepa de los pies cansados, anclas de una realidad árida a las piernas del movimiento, a la cadera de la pasión, al ombligo de los orígenes, al pecho de los primeros rubores, a la garganta de la opinión sonora, a la boca de los besos y susurros, a la nariz respingona de la curiosidad sana, a esos dos ojos que te miran sin mirarse y a la cabellera de la que cuelgan las ideas. El estupor te invade poco a poco desde abajo y va tironeando de tus ideas, cual príncipe egoísta sin medios que despelleja a su princesa en lo alto de la torre.


Pero viene una brisa juguetona y revuelve tus cabellos llevándose la arena que produce escozor en tu lindo y hueco coco, maraca de sonidos aún inarticulados. Viene la brisa y se lleva con ella las milimétricas molestias que antes te estropearan el día con un Sol tímido y malhumorado pero que, por ello mismo, da una luz especial, una esférica madurez a un rincón huérfano del cuadrilátero.


Ilustración de Roger Olmos




.................Ronco el tango languidece en brazos de un violinista violado ...................




10/10/10

BLU: Arte urbano, cuadros callejeros

Iniciática en el arte. Exploro rebuscando en los confines nebulosos de una ventana inmensa. Y he aquí que me topo con BLU, el street art ha pasado de asociarse a simplones gamberros a una forma más de expresión, de compenetrar pensamiento en las anodinas y monótonas calles que recorremos siempre sin fijarnos en los atonales edificios, sean regios y tiesos en su esplendor o decrépitos y penosos en su abandono. ¿Qué tal un paseo con un poco de arte gratuito y sincero, un revolcarse por las entrañas de otro ser, un aislarse de estar aislado, una comunión instantánea vía mensaje en una botella -en una pared antes insulsa-, un revelarse ante otro, una reflexión matutina sin periódicos estorbando la vista, un acercarse al arte, un huir de las baldosas, una mano alzada a lo alto sin sujetarse a una anilla?


En fin, hay arte y arte -en mi humilde opinión- y hay grafitis -dudando de si se escribe así correctamente- y grafitis. Vosotros decidís: no todo es pintarrajear sin tón ni són. Añadir, por supuesto, el gran mensaje y crítica de este vídeo y la fantástica música que suena de fondo.





¿Involucionamos?

9/10/10

Ráfagas




                   Unas manos llegan a mi regazo
para perderse
entre los pliegues de mi falda.


[Alzas tu mirada]


Las mías van en busca de tu cara,
se hunden en tu rostro anguloso,
sediento de sal y agua.


Abysm of Time - from Edmund Dulac


[Las aves alzan el vuelo]

Tú alzas tu tacto y con él
mi velo.
Me revelo, te rebelas, nos bebemos.


Las corolas de las flores se inclinan.
Oigo pasos lentos.
Me deslizo, te reclinas, nos sentimos.


Una risa impertinente se somete,
se abren las nubes penitentes y el sol asoma
entre tímido y ardiente.



----- Rapunzel decidió raparse la cabeza. La princesa del pop era su inspiración ------


22/9/10

Estrella estrellita



Una estrella se cansó de ser la mensajera de otros. ¡Siempre escuchando los deseos de todas aquellas personas! ¿Y ella? ¿Acaso ella no tenía también deseos propios? Siempre con una cola que marcara su camino allá dónde fuera y oyendo deseos chicos o grandes ambiciones de los más descreídos. Los deseos no se logran sólo con tener el momento oportuno si ese lo desperdicias en busca de la estrellita fugaz, decidió liberar a todas aquellas ansias insatisfechas y que volvieran al remitente, ella se tomaría unas merecidas vacaciones en algún lugar inexistente.



-----Y una niña mira al cielo en busca de alguna luz viviente-----


Rouge et golden

Leía cada mañana los periódicos, salía a la calle sin olvidarse las llaves y montaba en un barril de metal camino al trabajo. Nunca discutía con nadie ni se hacía notar. Era un ser callado, tímido y apartado de la muchedumbre irracional. Sólo sabía del sexo lo que veía en una pantalla reducida, luz en las medianoches de su mustio y encogido apartamento. De mujeres aún menos, apenas se le movía la sangre un poco si veía un anuncio subido de tono o una escena erótica, el porno le parecía falso y grotesco. De vez en cuando se iba a su cuarto sin cenar y despertaba con gula sana, un leve cosquilleo que rugía en sus adentros que acallaba con un café aguado y galletitas saladas.


Un día hubo una ventolera se llevó las calles y el útil gusano gris que le conducía a su oficina. De repente, al salir al exterior, lo vió todo desierto. Vino otra ventolera y se llevó la puerta. Las llaves no le servían de nada. Alzó la mirada y observó un cielo de La Rioja, miró al suelo y todo eran ríos templados de champagne. Decidió usar la puerta de barca, a ver si lograba no disgustar al señor K. Guiaba la precaria tabla con sus manos y brazos pero de camino al trabajo se perdió en la Venecia recién nacida y se dejo tragar por las efervescencias de un instante, embriagado en la hazaña de un inexistente Dorado. Con el rostro encendido por la luz diurna de un cielo borracho y el tambaleante suelo de un mar medio risueño decidió bañarse vestido de burbujas transparentes, y nadie volvió a verlo emerger.

21/9/10

In English, please if you plead




Shall we go there?
Shall we?
Shall we fly away?
Shall we?
Shall we jum up?
Shall we?
Shall we kiss lips?
Shall we?
Shall we share us?
Shall we?



Should we break up?
Shoud I?
Should we make up?
Should you?
Should we tire us?
Should I?
Should we forget all?
Should anyone?
Should we blow up?
Should we?






Birds are screaming songs
without words,
without sounds.
What are you longing for?
Are you desiring more?
I cannot give you
my whole,
I can´t even give you
my half.




I will never run after words
neither I will run away from sores.
I will remain here and be there
for you, for her, for them.
I will elevate my miserable me
to another world, another self.



-----Una inglesa merodea los jardines de palacio, y un jilguero vigila su paso-----





20/9/10

La señorita M

Obra de Jun Kumaori


La señorita M era capaz de todo y, al mismo tiempo, de nada. Era de esas soñadoras que, en su ilusa imaginación, reconvertía los hechos cotidianos en motivos de aventuras. Reconstruía vanamente un encuentro casual y perfectamente eludible en un romance apasionado. La señorita M no creía en el día con sus luces que todo lo desvelan, sino en una noche en vela a solas consigo misma y una mente inquieta que viajaba al vaivén de la lógica sonámbula. Siempre dudaba de si su vida era suya o no, de si existía, de si los sueños eran su realidad alternativa... o su única realidad posible. En ocasiones se asfixiaba en los tonos grisáceos de la regular calzada y alzaba la vista, boqueando aire de las alturas. Y, cuando se escapaba un globo vadeando charcos alzándose a un mar de nubes, suspiraba. A veces bailaba con su sombra, iluminada su frágil silueta por un candelabro de velas, suavizada su figura por un velo de gasas, y, como aquella sombra chinesca que cobra vida ilusoria de dos manos unidas, la señorita M juntaba sus manos en un afán de tocar la brisa de medianoche, dibujando mariposas en el aire.


------------Adiós a los adioses-----------




Y si...



Y si el poder pudiera conservarnos en este estado de agitación suicida.
Y si tus venas siguieran el galope de una manada apasionada en estampida.


Y si en tu regazo, tumbada, recogieras mis miradas sumisas y mi alma tendida.


Y si a tus pies me entretengo jugando a ser niña tierna, mujer desconocida.
Y si a tus espaldas te beso la nuca y ese latir lateral, vaivén de nuestra vida.


Y si pudiera aislarme masificándome en tu esencia agridulce y querida.


Y si arrancara a correr: tu risa de manto, tus caricias de cetro, coronada de sidra.
Y si echara a volar con tus brazos de alas, planeando, perfumada de ti, sin mitra.


Y si desnuda esperara a medianoche entre brumas y sombras, casi dormida.


Y si dulce susurrara respuestas a preguntas suspensas sin salida.
Y si tú respondieras a mis dudas calladas y mal entendidas.


Y si al sincerarnos muere la magia de la comunicación sin palabras, sordomuda pensativa.


Y si el equilibrio se perdiera entre los quizás de la existencia anodina.
Y si nuestra calma pende de miradas vacías, huecas, pisapapeles de optativas.


Y si... y si... y si el condicional de un nosotros es el indicativo de un tú y yo, seres sin guía.



Una naida, de Waterhouse.

Amor, perdimos el horizonte y encontramos el cielo.



---Suenan campanas a lo alto, no son las mías. Canto una melodía pagana sin versos ni rima---




18/9/10

The butterfly´s circus

Hay ocasiones en las que uno pierde la confianza en sí mismo, en las que se abandona y con una sonrisa descarada -cínica, agria, impostora, desvencijada y colgando de un lado para caer en el otro-, con una sonrisa de ésas que parecen gritar "¡y a ti qué!" van caminando -arrastrándose, quejándose, rumiando, golpeando el suelo para ver si cavan su propia tumba a medida que desgastan las escasas suelas de sus marchitos zapatos- hacia un horizonte que les parece finito en su lejanía difusa -confusa, tétrica, engañosa, mentira piadosa de almas beatas y bocas diáfanas en su infamia-. Hay veces que uno quisiera desaparecerse entre las brumas de Avalón a ver si encontrara a su Ginebra por la que suspirar y morir en medio de tragedias pasadas.


Y hay veces en las que uno despierta lleno de carcajadas en la caja torácica, sin razones, sin pesares, sin temores. En las que uno se deja elevar por el ligero trote de sus enormes pies descalzos, con la espalda como arco de sus metas y los brazos abiertos a los retos de un nuevo día. Hay veces en los que uno se ríe de lo que sea, incluso de uno mismo, sin rastro de regresiones idiotas que nublaran una frente despejada. Hay veces y veces y veces en las que tu vez te la das a ti mismo porque decides que toca avanzar en la cola de las oportunidades a ti mismo.


Porque hay instantes intermedios entre momentos y veces,
recuerda que tú no eres una máquina insensible
y es normal olvidar que no todo se concentra en un presente.






15/9/10

Instantes

La hora del baño, de Joaquín Sorolla Bastida.




Siempre supe que en el momento más inesperado aparecerías, inoportuna y tan oportuna al mismo tiempo. No sabía si estaría preparada, ni siquiera si podría convivir con otro ser que no fuera yo, pequeña egoísta de su tiempo y espacio. Pero llegaste y te apoderaste de todo sin tan siquiera pedirlo. Porque la ternura es un arma poderosa contra la que no se puede luchar una vez que bajas la guardia. Y merece la pena bajarla, simplemente entregarse y recibir una sonrisa por un abrazo, y un abrazo por tu sonrisa.





----Un llorar gimoteado, una carcajada gorgojeada, el crujir de una mecedora junto a la cuna-----





Caminar



Retrato de Sonia Klamery por Anglada Camarasa.


He tenido siempre la necesidad tonta, insulsa, hueca e irracional de querer llamar tu atención. Ilusa, tú siempre fuiste y te creíste un paso adelantado. Siempre rezagada, siempre resollando, siempre esperando que me esperaras, siempre debatiéndome entre observar tu espalda o mirar que no tropezase y me estampara la escasa sonrisa en el suelo de mis penurias.


Cargada de mis pesas personales, con el lema de "lo que no te mata te hace más fuerte" creía ser valiente, arrojada, una luchadora por querer siempre alcanzarte. ¿Y dónde quedaba? Me quedaba pasmada viendo como tú alcanzabas mientras yo simplemente tenía suficiente con vislumbrar, con quedarme siempre a las puertas de... a las puertas de pero nunca dentro, siempre en el extrarradio de tus ambiciones, de tus metas propuestas por ti para ti.


Gran idiota que pensaba que vivir por ti era vivir. He perdido mi tiempo, mis energías y la poca esperanza y confianza que me vinieron de serie. Lo he perdido pero ahora he ganado. Porque comienzo de cero sin contarte en mi lista de deseos, sin esperar ansiosa a que te vuelvas, sin rastrear tus señas de amo y señor, sin ser una can que no puede. Adiós y muy buenas, esta carrera de relevo nunca fue tal, siempre estuviste solo en ella con una carga que se creía compañera, con una carga que lo era porque no quiso darse cuenta de que no lo era. Tú eras mi carga, ahora me toca tirar una toalla inexistente y comenzar a crear yo mis propias marcas en el mundo.


Se acabó, sigue corriendo a todos los lugares que yo iré observando el paisaje que antes ignorara con mi andar nervioso, cabizbajo, oteando las distancias de tu entorno. Me toca a mí andar sola mi propio sendero.



------------------- Y el resonar de una risa sin complejos---------------------


14/9/10

Versos caprichosos

Ocurre que a veces
atisbo en tus labios
palabras prohibidas
de gestos extraños.


Palabras que mudas
buscan umbrales
donde asomar
y ser,
al fin,
brutales.


Ocurre que a veces
tus ojos traicionan
direcciones oblicuas
a intenciones vagas


Insanas locuras
en pasillos andantes,
mentes deformes
de castillos flotantes.


Ocurre que a veces
te sospecho ausente,
recluso volado en
tu mundo inquietante.


Quisiera asirte
de pies a cabeza
y amarrar tus cabellos
a mi cadera.


Quisiera borrarte
marañas enteras.
Todo tú [y tus dudas]
enredados, colgados
[en mis dedos]


Donde quedas
y donde quedo
quedaremos.



14 de julio en París, de Van Goh, 1886.






------------ Te llamaré. Aún espero que suene esa llamada------------

10/9/10

Dèja vu! Retorno a las letras huidizas

De vuelta a estos lares después de una ausencia bien larga. Pero llego llena de energía y con ganas de comerme el mundo a pesar de la amenaza de quedarme mellada y con cara de susto. Como siempre, yo no hago mil borradores y después voy subiendo sino que cuanto escribo lo hago justo unos minutos antes de publicarlo online aquí. Un método/sistema, un caos/invención, un crear/reinventar, un sino/azar interesante o eso quiero creer.


Me gustaría saber qué opináis sobre mi manera de escribir si no es mucha molestia escribir una frase más o menos sincera (más que menos) y espero que la musa de la inspiración me visite a menudo de modo que podáis opinar sobre bases sólidas/fundamentadas/medio seguras en la inestabilidad de una mente que viene y va despistada.

21/7/10

Retales

FUGACES


En lo alto de una copa
un búho canta
una copla cifrada.



¿Dónde te encuentras
sirena ahogada
sin escamas?



Y una aguja atraviesa
tus altas montañas
socavadas.
Un pez boquea
[ torturado ]
el aire indeciso
de la aciega mañana.




INFANCIAS INFANTICIDAS


Cenicienta escapó de ser
atrapada
en medio de espinas
acristaladas.


Principito que viaja
por tierras extrañas
dejando su rosa
marchita y
con ganas.






TRAVESURAS TRAVIESAS

Traviesa atraviesa las tráqueas
traqueteando los trapecios
de tus trabas y trampas
atrasadas de trapos y tracas
atragantadas,
traperas, traseras,
tramontanas, tetraédicas
tragédicas
retro-restregadas.
Tragona trastea tus trabajos
trasnochados,
pobre tractor atrancado
en sus travesías trocadas
por un trovador
troceado de ganas.


Trompeta trangénica atrapada
de trastos y trompas tramadas
a base de trotes transgresores
de leyes divinas trireinventadas.






-----------------Trenes ululan sobre maderos acostados----------------



20/7/10

Paciencia



Divina paciencia de aquellos

que escuchan

a oscuras

palabras desperdigadas.





Paciencia de aquellos lejanos

lectores que aún a sabiendas

de la inconstancia novata

escuchan y apenas se callan.





Lectores casuales o infieles,

lectores causales o inciertos

aguardad que pase el solsticio

de una llamarada en ascuas.






Estoy, escritora ondulante,

perdida en un mar de palabras

dorando las inquietantes

pieles que cubren mi alma.






Queridos os amo y recuerdo

en medio de las montañas

con cascadas de versos y amores

que escapan del frío y la calma.




No abandonéis mis viajes confusos,

ni os agotéis de impaciencia

por estas travesuras mías

de ser medio sincera y callada.




Es tiempo de paciencia y tesón,

tiempo de olvidar y reencontrar.

Es tiempo de tumbarnos al sol

y de hundirnos de pleno en el mar.


Sal, arena, sol y mar.



-----------------------------------------Y una ola saluda a otra----------------------------------------





26/6/10

Con vosotros todo es grande y nada queda pequeño

Hoy ha sido un día intenso... he caminado la misma ruta una y otra vez pero no me ha importado, porque al final del camino estaban esos seres pequeños que, sin embargo, hacen mi existencia mucho más llevadera y la vida se convierte en una grandiosa experiencia cada día.


Gracias, a todos, a quienes no estábais físicamente pero sí en sentimiento, a aquellos que han estado sea de la manera que sea, la duración no importa... sois grandísimas personas, sencillas y llenas de defectos que me cuestan descubrir de tantas virtudes que emanáis , sea simplemente sentados en un banco, a veces charlando, otras callando... sois grandes porque sin necesidad de esforzanos nos comunicamos los unos con los otros, y eso, gente, es magia.


Porque en un mundo lleno de gente una puede sentirse, paradójicamente, terriblemente sola y necesitada de compañía, comprensión y apoyo. Vosotros sois un todo en uno, pero efectivo, constante, sin truco ni cartón. Y es que es impresionante encontrar personas con las que reír, enfadarse, hablar de tonterías o dar un giro radical y filosofar como si nada. Porque conocéis muchas de mis facetas -ni yo las conozco todas- y las aceptáis como si nada, porque convivir con vosotros es fácil y natural. Porque puedo ser yo misma, con mis buenos o malísimos días a cuestas. Porque sois una familia a la que siempre acudir.


Por todo ello, gracias. Nunca lo diré las veces suficientes, nunca os daré todos los abrazos merecidos y nunca me cansaré de vuestra compañía, porque somos uno sin necesidad de renunciar a nuestra individualidad o depender en demasía los unos de los otros. Porque incluso los momentos aburridos se convierten en memorias inolvidables. Porque simplemente sois y soy. Porque siempre lográis sorprenderme al descubrir que estoy al lado de gente extraordinaria, maduros conversadores o niños innatos, personas que piensan hasta límites insospechados o locos que rompen a reír por la estupidez más elemental.


Y es que, con vosotros disfruto de una familia ampliada. Podría explayarme pero me callo. Cuando os vea os las diré entre risas y abrazos, medio en broma y muy en serio. Porque soy una soñadora ilusa, una ñoña, una cambiante compañera... pero aún con ésas me acogéis siempre. Gracias (que se queda corto).



(Pincha en la imagen)



---------Y una risa se adivina en tus labios------




24/6/10

Dime

Dime que hay algo más que murallas
tras tus sonrisas,
que se esconden tesoros
tras tus reparos
y que encierras una joya
que espera ser
reencontrada.


Dime que el adiós fue sólo un
hasta luego
un tanto largo,
y que el último beso fue el preludio
de uno eterno.


Dime que la marca de tu anillo
sigue en el anular izquierdo
junto a ese lunar dichoso
que nadaba entre tus dedos.


Dime que las ondas de tu pelo,
cuando hilos de plata sean,
seguirán cubriendo mis sueños.
Dime que "lo siento" no es por lo pasado
sino por el futuro incierto
de dos seres que se saben
solitarios compañeros.


Dime, amor, que no te has ido
más que para descorrer la noche
y que otro sol nos ilumine
llevándose los reproches
y dejando la alborada
en un amor que atardece
naranja, triste, rojo y añejo.


Dime que el adiós no existe
y sólo quedan amores
penitentes
de ser demasiado felices
en su derroche.


Dime que fuimos pasado,
que somos presente
y que seremos poniente.


Siempre a tu lado,


el adiós es polvora
de la aurora.



Pintura de Henry Gerbex , pintor perteneciente al movimiento del Academismo francés.




------------------------- Y el tocadiscos suena en una estancia lejana-----------------------




22/6/10

Y pese a todo...

Y una sonrisa pintada
junto a una lágrima.
Y un te quiero olvidado
en el tejado.
Y una promesa que huye
de ser atrapada.


Y una caricia que tiembla
junto a la cama.
Y un engaño que lucha
por ser verdad ... endulzada.
Y una herida que sangra
subterránea.


Y un desayuno frío
sin tenedor ni cuchara.
Y un camisón arrugado
muere sin ganas.
Y una copa alta
tirada.


Y un abrazo quebrado
en la mañana.
Y una luz apagada
en la sala.
Y un labriego trabaja
tierras exhaustas.


Y una silla vacía
en la terraza.
Y un pitido insistente
en la ventana.
Y una camisa sucia
espera guardada.


Y una sonrisa pintada
junto a una lágrima.
Y un río que llega
y se derrama.


Y pese a todo...


Una mano clavada
en tu mirada.
Un amor que aprisiona
las malas caras.
Una música se escucha
cuando tú hablas.






-----------------------Suenan campanas en tus tacones-----------------------







20/6/10

Una joya espinosa

Lo primero de todo, al final de las entradas no veréis la opción de comentar -creo- así que, aunque no vayáis a hacerlo para evitaros la molestia -y gran esfuerzo- de tener que volver hacia arriba, os digo ya mismo que pinchéis al título de la entrada (en este caso "Una joya espinosa") que os redirecciona en un plis a la entrada con la ventana incrustada de comentarios al final de la misma. Igual habéis pinchado del blogroll por ser la última entrada y os ha direccionado directamente con la opción. De todos modos, lo constato para otras ocasiones en las que no veáis la opción de comentar.


Ya... perdonad las molestias.








Una entrada dedicada a un nuevo descubrimiento. Dino Valls. Inquietante pintor licenciado en medicina y cirugía, de origen muy cercano. No soy, ni de lejos, una entendida en artes, de modo que simplemente os daré a conocer lo que a mí, personalmente, me sugieren sus obras o lo que creo que busca transmitir -o así lo interpreto, repito-. Este zaragozano creció con la afición de garabatear y bosquejar para enseñarse a sí mismo las técnicas, y, más adelante hizo propia la técnica del temple de huevo. Ha hecho aún más y ha interiorizado y llevado a su terreno personal la técnica de los pintores italianos y flamencos de los siglos XV al XVIII al mezclar temple y óleo, ahí es nada.


Pertenece al movimiento de la nueva figuración, es decir, el retorno a la pintura realista frente a los movimientos de abstracción. Así, podemos ver en sus obras a mujeres hermosas con unos labios llenos, una mirada impasible que nos inquieta por su claridad, demasiado directa para no captar el mensaje. Y el adjetivo perfecto es ése, inquietante en su belleza y la luz clara que enfoca a los personajes dede una tragaluz en un día claro de primavera. Pero en contraste a la calma actitud de los personajes, a la indiferencia a su entorno, al estatismo de nuestros reflejos enmarcados se esconde un sentimiento de incomodidad ante sus obras. Hay algo que no acaba d encajar, es todo demasiado idílico, y ahí es donde Valls introduce elementos de una manera suave -como esa luz que se escapa para posarse sobre los protagonistas-. Hilos, finas agujas, una mano con los dedos cubiertos de capuchas personificadas, desnudos, formas extrañas, metaimágenes, unas marcas de mordiscos apenas esbozadas y un can asomando en el lateral...






Valls nos muestra un mundo con luces idílicas que nos muestran, sin embargo, un mundo tétrico lleno de jóvenes con pechos apenas incipientes y unos ojos nítidos que nos enfrentan la mirada, jóvenes que Valls ha imaginado y dibujado ya que no cuenta con modelos. Valls mezcla en su obra los detalles casi de fotografía, retratos muy reales, muy cercanos que me recuerdan, vagamente, a las fotografías de la tan demandada Jill Greenberg (por la fuerza de la mirada, por el uso de la luz y esas pieles nacaradas). Pero el mensaje, la intención, el contenido -que es lo más importante- de uno y otro distan mucho de ser similares. Mientras Greenberg se hizo famosa por captar un instante "único" - algunos se quejan de que abusa de la tecnología frente al arte de la fotografía de siempre, la de un estudio, cámara en mano, estudio de la composición y algunos paneles que acondicionen la luz- como dijera el gran fotógrafo Cartier Bresson .






De modo que Greenberg se dedica a captar personas reales -retrató a la mismísima reina de Inglaterra- y a "congelar" lo que les define mientras que Valls es un pintor que parece situar a sus invenciones en un mundo cerrado, concreto pero que se nos antoja abierto y etéreo gracias al uso de la luz. Una luz que pone de relieve que no podemos huir del cuadro, fascinante, que nos atrapa en esa belleza oscura. ¿Oscura? Conmovedora, pues ya se sabe que la belleza en su máxima expresión se ha relacionado en muchas ocasiones con lo maligno, lo oculto, lo quimero e imposible (sólo tenemos que echar la vista a un boom social muy reciente como son los vampiros, seres inmortales, perfectos, inmaculadamente bellos que seducen a sus víctimas con la sobrenatural belleza que irradian). Valls nos presenta la belleza femenina como inocente, parecen, como ya he dicho, apenas jóvenes salidas de la pubertad.






Lo que me llama de este pintor es que con apenas insinuar o en composiciones más creativas nos provoca un estado de sospecha, estamos ante un cuadro que se nos aparece como llave a un cuarto lleno de secretos, a un mundo alternativo (dos puertas con unas cuantas fotos clavadas de un ojo, un pezón... sencillas. Mezcladas con detalles de una zona de piel con puntos, unas pinzas... de un modo que se equilibran, no tropiezan y solas no nos dirían nada). Valls parece guardar en sus obras esa belleza que las viejas casonas victorianas tienen y que, sin embargo, cuando permaneces más de unos apenas 30 segundos mirándolas, acaban por emitir una energía turbadora.






Llevándolo a mi terreno, nos convertimos en Fanny Price de "Mansfield Park" (obra de Jane Austen) y, a través de un castillo vislumbramos recovecos que nos engañan. Valls construye así un mundo entre onírico y kafkiano, un mundo de saber estar y de armonía que descoloca los esquemas. Dino Valls, vecino cercano, nos abre la mirada a su paraíso particular.






Para más información, y si te ha gustado, nuestro querido zaragozano tiene una web oficial donde puedes ver dónde expondrá, libros que lo citan y, por supuesto, ver las demás obras. Yo, por mi parte, pienso seguirle la pista. Si te has quedado con ganas de más, aquí lo encontrarás.

Acurrucada una urraca


Dime dónde escondes tus heridas

y de dónde vienen tus pisadas.
Dime por qué callas y me miras

mientras cruzas los dedos a tu espalda.


Dime, tímida criatura, niña solitaria,
dónde has dejado tus muñecas de porcelana.

Dime, tú, ojos de búho y alas de hada

dónde te han marcado las anillas

sus mordeduras dentadas.



Pequeña, arrinconada, sal de tu esquina oscura

y de esas cuatro paredes enlutadas.
Deja atrás los negros y grises de la amargura

y esos suelos desconchados de aristas cruzadas.


Tus pies caminan sujetos de espadas
que toman el puño de tu rabia insana.



Niña, despierta, corre y avanza.



Pequeña budha mística asolada,
dime, dónde quedaron las batallas
y la paz de tu faz blanca y rosada.
Baja de las quimeras, de las borrascas.
apoya esas dos plantas en mi pecho

y déjate acoger por mi inmensa nada.



Niña, despierta, corre y avanza.






---------------El timbal de un seno, el tambor de un pecho izquierdo-----------





Chapeau loves men, men´s love, melon. Chapeau melon.




Un sombrero desfila por las calles de Montmartre,
encopetado, alto
en medio de bombines anodinos,

grises hongos en lo bajo.


Marcha con ritmo propio
pluma arriba, pluma abajo.
Un señor sombrero
de los que hacen
que las solapas
se descosan
y silben piropos
entre costura y costura.



"¡Quién fuera pluma en lo alto!"

"¡Quién rodeara tu emplumado!"
"¡Quién fuera el hilvanado de esas alas descaradas!"


Y el sombrero alza el vuelo
llevado por un viento caprichoso,
ondeando su victoria en su danza
y convirtiéndose en cometa.


Y es que los sombreros, señores, también aman.





-------------Y un sombrero con complejo de paraguas -----------



Dos en la noche

Adormilada me asomo a tu ventana.
Apareces entre brumas y montañas.
Balbuceas entre sueños una nana,
bebé adulto acurrucado en tu almohada.


Cansada sonámbula, ninfa errática, me mecen
las nieblas de la noche helada.
Ya llega el día y la noche se ausenta,
abres tus ojos de sabor a menta.


Mañana es pasado y pasado mañana
seré de nuevo tu espía soñada.
Pasado el día, a mediodía
vagamente recordarás... una cara inclinada.


Y allá en la colina de un monte olvidado
con las nubes de prado y la luna de lago
tumbada en un manto de espliego y romero...
te espero.






-----------------------El roce de una sábana contra tu espalda apenas tapada-----------------------




19/6/10

Villa Ghetto Land

Would you like to go with me
Down my dead end street
Would you like to come with me
To Village Ghetto Land


See the people lock their doors
While robbers laugh and steal
Beggars watch and eat their meal -- from garbage cans


Broken glass is everywhere
It's a bloody scene
Killing plauges the citizens
Unless they own police


Children play with rusted cars
Sores cover their hands
Politicians laugh ad drink -- drunk to all demands


Families buying dog food now
Starvation roams the streets
Babies die before they're born
Infected by the grief


Now some folks say that we should be
Glad for what we have


Tell me would you be happy in Village Ghetto Land


----------------------------------------


¿Te gustaría ir conmigo
abajo a mi callejón sin salida?
¿Te gustaría venir conmigo
a la Tierra de la Aldea Ghetto?

Mira a la gente cerrando sus puertas
mientras los ladrones roban y ríen.
Unos mendigos miran y comen su comida -de basureros.

Cristales rotos por todas partes,
es una escena sangrienta.
Matando plagas los ciudadanos
a menos que tengan a la policía.

Los niños juegan con coches oxidados
las llagas cubren sus manos
Los políticos ríen y beben -borrachos a todas las demandas.

Las familias compran comida de perros ahora.
La inanización deambula las calles.
Los bebés mueren antes de nacer
infectados por la pena.

Ahora algunos dicen que deberíamos estar
contentos con lo que tenemos.

Dime, ¿serías feliz en la Tierra de la Aldea Ghetto?

El gran Stevie Wonder.




-----Pies descalzos corren sobre unos cristales rajados, se oye un disparo... y ninguna sirena-----




Musa de la música enlutada



Las cuencas de mis ojos son los ceniceros de tus restos.



En un bosque perdido la luna gira hasta convertirse en una vieja decrépita que ríe desdentada.


Se oye un aullido de pena.
El cielo se viste de luto por tu ausencia.


Jirones de nubes desgarradas, gasas que taponan el infinito cubriendo la cúpula para tus pies helados. Frágil que siempre fuiste, niña menuda, ahora yaces con los labios morados. Tus ojos son la fuente de mis penas, ahora silenciosos, sordos, solitarios. Dos faros se han apagado para siempre. Veo una sombra deslizarse y escucho crujir los huesos de los muertos. Todo gira y cambia el escenario. Tú danzando con tu leve vestido de telarañas. Y yo. Y yo mirando.


Un hada caprichosa se asoma al espectáculo. Sobrevuela nuestro fallido suicidio, porque tú has muerto pero me has abandonado. Miro al hada. Bellamente oscura, con ojos saltones y una boca pequeña. Sonríe. Sonríe. Sonríe. Sonríe y se ensancha el capullo de su boca hasta convertirse en una enorme en la que asoman colmillos, los ojos se expanden y se aplanan, las alas de embrutecen y crecen, las piernas se encorvan y pliegan, el tono de piel se oscurece. La cabellera cubre su cuerpo desnudo a la luz de la vieja desdentada. Y surge de un huso enmarañado una extraña criatura.

El hada ha renacido en fiera.
Alza el vuelo y nos deja a oscuras
con su sombra.


Un búho ulula a lo lejos. Te caes de mi regazo al suelo. Te encharcas de los restos de la lluvia. Tu blanco e inmaculado vestido, con apenas unas gotas de carmín en los extremos de la manga, se vuelve beige. Alzo la mirada, las estrellas se esconden tímidas a mi llamada.

Un escarabajo cruza el suelo.
Una cigarra se silencia.
Y tú yaces, marioneta rota,
en mis brazos.





Bailarina
con caja y sin música,

ya no giran tus pies
y te cubren las vendas
de la mortaja.

Bailarina inválida de vida
las flores te acompañan adornadas
de crespones y condolencias
falsas.

Bailarina chiquita
te nos fuistes

con un riego de rosas

y un ala
afilada.






----------------Un chillido rompe la noche---------------



Marea sin pleamar

Y encallarme prisionera
voluntaria
mientras tú caes, rendida
la batalla.
Y enredarnos como uno,
dúo lira,
tocando a un son la melodía
callada.
Y llevados a brazos del viento
y de la marea,
navegar las pasiones de un romance
que sabe a algas
y a velas.

Recorrer el mapamundi de tu vientre
mientras me dibujas
en zonas prohibidas.
Perderme
para descubrir tus recovecos.
Y, como un arpa con sus cuerdas,
yo me dejo tocar por tus dedos,
arqueada por un arte
que huye de verguenzas
y de pudores.





--------------------------------------Cuidado con el canto de las sirenas----------------------------------------


La vieja y las palomas





No os perdeis mucho con los subtítulos en francés y el audio en inglés, creo que se entiende muy bien lo que dicen -sobre todo la mujer, que exagera mucho al pronunciar, de todos modos en youtube podéis buscarlo si queréis verlo subtitulado o si no tenéis veoh instalado y no os deja ver la versión completa-. Yo he insertado veoh porque me gusta bastante más, sobre todo para ver películas clásicas, animación y cortos encuentras bastante y merece la pena verlo de seguido y con bastante buena calidad. Bueno, dejando aparte mi bombo a veoh -parece que me paguen por promocionar la web, justifico el porqué de insertar veoh y las opciones -youtube- si no podéis verlo bien.


Sigamos. Aquí tenemos un corto de animación de 1997 , es decir, hace unos trece años, de Sylvain Chomet. ¿Quién es Sylvain Chomet? Y ... y si digo "El ilusionista", ¿os va sonando?, ¿tampoco? pues este señor es el director de "El ilusionista" y de la película "Paris Je t´aime" y de otro largometraje de animación que tengo pendiente: "Bienvenidos a Belleville". Tiene un estilo de dibujo que, aunque no es "bonito" tampoco te echa para atrás. Y lo que es la historia de este corto es... genial. Tiene esos ingredientes que me encantan, humor negro, thriller, una trama sencilla, casi anecdótica, un ritmo simplemente fabuloso y un desenlace que merece la pena pues no te deja indiferente. Además, está el mensaje. Como muchos dicen, el evidente contraste entre los turistas y las palomas con el mendigo protagonista. Vamos, una pequeña joya animada que bien merece esos 22 minutos que dura.


Pues nada, no digo más, simplemente dejar este vídeo y una entradita más compartiendo mis pequeños descubrimientos. Espero que lo disfrutéis.

18/6/10

S-ill-en-core Ciao coeur

Lo cierto es que cada día te comprendo menos. Estás ahí, de pie, sin tan ni siquiera dignarte a mirarme. ¿Qué te pasa? ¿Dónde se esconden todos esos sentimientos de los que presumías? Me engañaste, me prometiste amor y esperanzas, y aquí estoy, echada en el sofá, echando barriga y echando canas. Y poco menos y echo lava por la boca que antes besaras, y poco más -pues no haces nada- y te echo de casa. Pero no puedo, será por esta estúpida lealtad ganada a base de convivir y de compartir esos escasos buenos momentos que sujetan una pila de platos sucios y de pañales y de madrugadas de arrumacos. No soy capaz. Cobarde. No sirve la excusa de los hijos, que crecieron y se fueron cada uno a una esquina del mundo, con llamadas intermitentes de clónicos informes: "estoy bien, mamá, no te preocupes", "el trabajo va como siempre, con un jefe que se caga en todo y faena para rato", "¡acabo de conocer a un chico fantástico!, pero no creo que vaya en serio...", "en las próximas vacaciones os visito, ahora no puedo, de veras..."... Ahora no puedo... Y yo detenida en el limbo del deber y de una angustia a destiempo por huir, por descubrir ese mundo estresante e incierto que mis hijos están viviendo. ¡Quién fuera joven y pudiera llevar esas ropas ajustadas, o ir de viaje! Antes no se podía viajar, era demasiado caro. Antes no podías decir que no iba en serio, o te ponías en evidencia. Antes... antes yo te amaba, pero ahora no y te mira más que con pasión, con compasión. Porque has envejecido, como yo, pero mal. Esas entradas que antes te hacían interesantes se han ido comiendo el terreno de tu cabello, los ojos antes grandes sobresalen demasiado asustados en una cara delgada, muy delgada, angulosa y en la que reina una nariz aguileña. Tus cejas también han pasado de ser pobladas y profundas a ser bosques ventosos demasiado evidentes, tan evidentes que insultan la mirada. Tu boca antes apenas carnosa, de corte muy masculino ahora no es varonil sino severo, con un rictus serio y de amargura. Tienes el cuerpo encorvado ya que siempre fuiste alto. Pareces, en definitiva, un olmo hendido por su mitad, caídas todas sus hojas, un gallo desplumado que cacarea en vano.



La princesa Tarakanova por Konstantin Flavitsky.



Yo también he cambiado, y cuando me miro en el espejo no me reconozco para nada. ¿Dónde fueron los ojos bonitos, almendrados, ahora reducidos a dos canicas? Y la boca, ¡Dios!, esa boca mía tan hermosa que los volvía locos, llena, jugosa, irremediablemente coqueta aun desnuda y sin brillos que la resaltara, tan bien dibujada y con su forma de fresa jugosa, dispuesta a remojarse en una copa de champagne o en otra boca. En cuanto a mis pómulos, han caído en dos colgajos tristes a lo largo de dos surcos en torno a mi boca. Esos pómulos orgullosos, casi de indígena, altas colinas que me daban un aire exótico. Y la nariz, qué peculiar nariz, imperfecta en su perfección. Nunca me gustó pero decían que me daba carácter. Una nariz con un pequeño bulto en la mitad de su camino, levemente respingona al final. En conjunto no era muy atractiva, con un cuerpo demasiado mediocre, sin curvas demasiado evidentes o una alta y glamourosa figura. Pero era joven. Y ahora no.







Aparto la mirada del espejo y la vuelvo a fijar en la televisión. Vaya, echan unos programas curiosos de teletienda. ¡Cómo si esos aparatejos del tres al cuarto funcionaran! Aunque una vez llamé a una pitonisa de ésas... bueno, he caído dos veces, otra llamé a un concurso de los de que tienen la palabra casa y nadie lo adivina... Vaya, he sido tonta también, una estúpida. En el fondo siempre he sido bastante de aquella manera, una infeliz buscando en las ofertas baratas soluciones fáciles a precios de stock. Siempre he ido a lo fácil. Por eso quizá me casé. Era la vía rápida, la más cercana y la que todas usaban. Al comienzo todo era maravilloso, tan nuevo, pero después, como pasa con los juguetes, la novedad pasa y bien el juguete ha perdido todo tu interés o se ha roto o sólo lo volverás a recordar de casualidad, al toparte con él detrás del sillón con mil cosas más que cayeron y fueron acumulando polvo. Vamos, que el amor y el matrimonio no fueron lo que esperaba. Amé brevemente, quise un tanto más y fui y soy amiga más que amante. Lo cierto es que no sé si él me ha engañado, parece siempre tan sosegado y dueño de sí mismo... Una vez sospeché, llegó a casa tarde, borracho, me dijo que había ido de cena con la empresa y que no me había podido avisar porque no había cabinas por ningún lado. Yo entonces estaba en mi fase de querer, el amor y la pasión habían escapado, los niños eran adolescentes, pero me aferraba a la idea de que si vivíamos juntos al menos teníamos que respetarnos y, como solaje del amor, querernos. Porque querer no es lo mismo que amar. Amar es la locura de entregarse por entero, de que el sexo sea casi una comunión del uno con el otro, una sensación de unión casi total, perderse en la mirada... O lo que es lo mismo, ser la amante. Eso es amar. Pero la seguridad, la rutina y las disputas tontas, el desencanto de perder el misterio de saber si al día siguiente lo verás al lado de tu cama, descubrir esas zonas secretas que antes imaginaras, la pérdida de intimidad con los niños, la energía que gastas en que todo vaya bien. Todo eso agota. Sí, en esa época que me hubiera engañado me habría herido en lo más profundo. Quizá entonces habría sido capaz de dejarle, de llevarme a los niños y dejarle. Pero no me ha dado más motivos de sospecha, y ya estoy mayor para aventurarme al ciclo de amante-prometida-esposa-amiga-extraña.






Mis pensamientos se detienen un momento.


Se acerca a mi lado y se sienta. Me pregunta que qué estoy viendo. Le respondo "si lo puedes ver, ¿para qué preguntas?". Me mira extrañado por mi brusquedad. Yo también estoy sorprendida, nunca he sido arisca aunque sí discretamente fría en mis enfados. "¿Qué haces, qué haces, qué haces?". Entonces él se vuelve, me retira un escaso mechón de la cara mientras yo sigo con la mirada fija en el televisor, como si nada hubiera pasado. Él se me queda mirando, y, finalmente, fija también la mirada en el televisor. Echan un anuncio de compresas contra la pérdida de orina. Acaba y le sigue una en la que un globo se escapa al vacío. "Ésa es nuestra vida, se escapa sin darte cuenta, con el helio impulsándola, como el amor, y cuando se acaba el efecto no queda sino la caída". Mientras, él ha deslizado, como siempre, el brazo sobre mis hombros, como aquella vez que, como en una típica escena de película, en la primera cita me rodeara para robarme un primer beso. Yo sigo tensa, con la mirada al frente. Sigo dándole vueltas a la vida que se ha escapado y que se me escapa, dándole vueltas a las oportunidades. La vejez me está volviendo huraña y una melancólica renfunfuñona. No, no es la vejez, es pararse a pensar en los pudo ser... Él me acaricia el hombro, una caricia automática. Me dice, "no te sientas sola y te calles, son muchos años de silencio, dime algo, ¿en qué piensas?... Hace tiempo que siento que te he perdido, y tu respuesta de antes me ha hecho pensar en todas esas veces que sólo decías sí o no. Dime algo, cuéntame algo, ¿se ha muerto el vecino?, ¿han dado una noticia graciosa mientras iba al médico?. Sabes, me ha dicho que tengo cáncer de hígado, debí hacerte caso cuando decías que no bebiera... ¿Recuerdas esa vez que llegué borracho?, ¿que te dije que no pude avisarte?, estuve a punto de serte infiel, pero no pude, recordé todos esos recuerdos que hemos compartido. La verdad es que no fue una buena borrachera, en vez de alegrarme me dió un bajón, de eso que los jóvenes llaman "chungos", ya me entiendes... Cuando llegué a casa fingí estar más borracho de lo que estaba, y tú, confiada de mi inconsciencia, estabas hecha una furia, pero apenas se te notaba, respondías tan fría e indiferente... Menos mal que son muchos años, me he dado cuenta que te hice daño. Muchos años, en los que te he notado cada vez más fría, me pregunto... Me pregunto si te arrepientes de haberte casado conmigo, de mí, si te he decepcionado todas estas décadas juntos... Me pregunto qué piensas cuando me dices sosegadamente, con la mirada baja "pásame la sal" ", calla un segundo y sonríe, "aunque con la tensión ya casi no me dices eso, ya sabes, estos médicos, que si colesterol, que si la tensión, y ahora, cáncer de hígado. Cuando me lo ha dicho lo primero que he recordado es esa vez que volví como una cuba. Porque me dí cuenta de que te amaba, y porque ví en tu mirada que tú me querías y que te había hecho daño. Estuve a punto de acostarme con una, pero no pude. Te he amado de una forma extraña, nos hemos amado de una forma extraña, ¿no crees?". Me mira, yo sigo con la mirada fija en el televisor. He de contenerme, él se está derrumbando, alguien ha de ser fuerte.







"No me miras, quizá es que yo he amado de manera extraña y tú, quizá... " Parpadeo, incómoda, yo quizá... ¿quizá...?. "¿Ha llamado ya el pequeño?", me dice. Vuelvo la mirada, un instante breve, eterno, le cojo la mano que acariciaba mi hombro derecho, y vuelvo a mirar a la televisión. "No pasa nada, se lo diremos más adelante, si es que realmente es tan malo", le digo. "Tú siempre tan optimista", me dice. Acaba la película de la tarde, "Kramer vs Kramer". Lo miro levantarse e ir a la cocina a por agua para tomar sus pastillas de la tensión. No, no es un olmo hendido y sin hojas, es un olmo regio y con las vetas sabias de la edad. Me levanto. Voy hacia la cocina. "¿Dónde has dejado las botellas de agua que compraste el otro día?", me pregunta. "Donde siempre han estado". Ésa es la respuesta.


Me miro al espejo, y me acaricio los labios, sonrío, ha sonado el teléfono. "Mamá, ¡me caso!, ¿recuerdas esa chica de la que te hablé?, bien, es fantástica, como tú, seremos tan felices como fuisteis papá y tú", yo callo, miro hacia la cocina, me retoco el escaso flequillo blanquecino. "¿Mamá, me has oído? ¡Me caso! Dile a papá que se ponga, anda, sé buena y dime felicidades de paso". "Tu padre está en el baño, ¿sabes?, no recordaba dónde puse el agua y le he respondido que donde siempre". "Mamá, divagas... ¿no me vas a decir felicidades?".Callo. "Sabes, amar, querer y compartir el día a día son lo mismo, y al final del día no hace falta que sepáis todo de cada uno, ni que todo haya sido perfecto, tendrás dudas, tendrás altibajos pero habrá merecido la pena. Como siempre", sonrío y miro hacia al baño, por si sale su padre y pasarle la vez. "Mamá, no me has dicho felicidades pero estás hablando como una consejera matrimonial", bufa, "ya sé que no todo será perfecto, pero ¿sabes?", acerco el teléfono aún más, "me estás hablando por primera vez como a un adulto, de tú a tú", rompe a reírse a carcajadas. "Es que eres un adulto cuando amas, ya no eres sólo tú". "¿Y papá? ¿se pone o no?". Pego un grito. No responde, igual se ha desconectado el audífono. "En serio, mamá, a ver si se ha desenchufado el audífono, el muy cabezota no es tan mayor como para llevarlo y bien que se lo quita el muy cabrito cuando puede...", se echa a reír. "Después te llamo, ¿vale?, voy a ver a tu padre a ver qué pasa", oigo un gruñido de queja, mi hijo siempre ha sido un impaciente y un tanto egoísta con sus amores. Cuelgo y voy hacia el baño.


Asomo por la puerta, no está. Subo las escaleras hacia nuestro dormitorio, en el que hay dos camas separadas. En una de ellas está tumbado él. Me asusto. Me acerco corriendo, parece estar frío, plácidamente sosegado, le tomo el pulso... Está vivo. Está vivo. Está vivo... Lo está, ¡gracias a Dios! Lloro, por el remordimiento de haberme arrepentido de mi vida, por haber ambicionado ser una joven descarada, por rechazar para ello a una vida entera con un marido distante pero fiel, con unos hijos que son independientes, por mi propio aislamiento voluntario... Lloro porque no me he hecho comprender, por esa confesión de mi marido en el sofá ante unos tristes anuncios y mi silencio de respuesta. Lloro por la vejez de ambiciones marchitas. Se despierta. Me mira, parece comprenderme. Se alza y acabo recogida por sus hombros. Recuerdo esa vez que supe que estaba embarazada, esa vez llena de sorpresa, confusión y, finalmente, alegría. Esa vez me arropó en sus brazos y me dijo que me casara con él. Me levanto. Él parece apenado, se mira el hueco de los brazos que antes me sujetaban. Voy hacia la puerta, la cierro. Me aproximo a mi lado de la cama y apoyo las manos en la cubierta, la empujo. Él sonríe. Y ahora sí, me tumbo a su lado, cerca, muy cerca. "¿Recuerdas cuando a los 15 años te bañaste en el río por la noche y por casi te ahogaste?, menos mal que yo estaba espiándote, ¿qué habría sido de ti sin un mirón a la zaga en un verano caluroso?", nos reímos. "¿Y recuerdas cuando perdimos las alianzas justo antes de la boda?, tú estabas de los nervios y yo estaba furiosa", "sí, y al final las tenía tu sobrino, el pequeño, que iba a ser el portador", gruñe entre dientes, como su hijo menor suele hacer, "por casi lo matamos". Seguimos tranquilamente uno junto al otro, rememorando. "¿Dónde estabas esa vez que te busqué durante la fiesta de tu hermana?, me preocupaste, y después apareciste de la nada a mi lado, sonriendo y con una gran copa en la mano". Callo, había estado con un ex-pretendiente de la infancia, a punto de haberme perdido. Simplemente le respondo, "estaba donde siempre, a tu lado aun cuando no me veías o yo te veía a ti".


Al fin y al cabo, no hemos de saberlo todo el uno del otro. Basta con estar juntos, unidos por un lazo rojo.







----------------------------------------------------Frases-------------------------------------------------------

  • El silencio es la conversación de las personas que se quieren. Lo que cuenta no es lo que se dice, sino lo que no es necesario decir. Albert Camus.

  • Si penetramos en nuestro propio silencio y tenemos valor para avanzar en la soledad de nuestro corazón, llegaremos hasta la luz, más allá de las palabras y explicaciones. Thomas Merton
  • A veces, el silencio es la peor mentira. Miguel de Unamuno
  • Algunos encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismos. Robert Fripp
  • El silencio es como el viento: atiza los grandes malentendidos y no extingue más que los pequeños. Eddie Constantine


--------------------------En medio del silencio, un grito que se declara------------------------